jueves, 24 de marzo de 2016

¿Es necesario recuperar "lo agrario" en los sistemas forestales?

Hace unos días tuve la agradable oportunidad de reencontrarme con muchos compañeros de carrera en el acto del XXV Aniversario de la Titulación de Ingeniería de Montes en Córdoba, que cambió para siempre el nombre de la antigua Escuela de Ingenieros Agrónomos a la actual ETSIAM (Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes), denominación que han adoptado posteriormente otras Escuelas en España. Durante la carrera mirábamos con cierta envidia desde la distancia a nuestros "hermanos mayores" de la ETSIM de Madrid, con una historia de más de 100 años y con una orientación forestal desde los primeros cursos de la carrera. Sin embargo nosotros teníamos que "lidiar" con asignaturas impartidas por Ingenieros Agrónomos y siempre quedaba ese poso de insatisfacción, alimentado por rancios enfrentamientos entre ambas profesiones. Algunas de los comentarios que escuché en esa jornada me inspiraron este nuevo debate forestal: ¿es necesario recuperar la agricultura y la ganadería en los sistemas forestales? ¿Son compatibles las propuestas de estas disciplinas?

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Un profesor nos dijo una vez que los Agrónomos vivían en la esquizofrenia profesional, porque durante la carrera los enseñaban a producir y, cuando salían a trabajar, el mercado (en este caso la política agraria) les decía que no hacía falta producir tanto porque había excedentes. Este tipo de prejuicios se están disipando actualmente ante la evidencia del abandono agrario y la ausencia de agricultores en muchas de nuestras zonas rurales.

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Esto a su vez está generando consecuencias a corto plazo que eran difícil de predecir cuando en los años 1960s se inició este abandono rural, exacerbado por la PAC durante los años 1980s al reconvertir muchas explotaciones agrarias en intensivas en detrimento de los cultivos y ganadería extensiva . Los cambios de uso del suelo, en este caso como consecuencia de la "ausencia de usos", están generando un aumento de la superficie forestal en España con repercusiones mucho más evidentes que el propio cambio climático, tal como ha demostrado nuestro amigo Forestalia (@Multivac42) en uno de sus estudios.

El Pirineo gana bosques elevados por el abandono de la ganadería
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Por otro lado son cada vez más las voces y las propuestas a nivel Europeo que abogan por la recuperación de terrenos agrícolas abandonados, no para repoblar con árboles forestales tal como había propuesto la UE en los 1990s, sino para recuperar la agricultura en zonas de montaña o en ecosistemas tradicionalmente agroforestales, donde se entremezclan los usos agrícolas, ganaderos y forestales a escala de paisaje. También son cada vez más las opiniones que defienden esta estructura de paisaje como una gestión eficaz de los grandes incendios. Mosaicos agrarios y forestales donde las enclaves agrícolas y ganaderos puedan servir como puntos estratégicos para la actuación segura de medios de extinción, además de limitar la velocidad de propagación del fuego en determinados casos. Otros lo ponen en duda ya que esta estructura agraria es la existente, por ejemplo, en toda la cornisa cantábrica y a pesar de ello sigue habiendo grandes incendios. Existen otras propuestas intermedias como concentrar los usos agrarios en áeas forestales como reconvertir los cortafuegos en áreas de cultivos agrarios o ganaderos para disminuir el impacto visual y compatibilizar usos y protección contra incendios.


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Ejemplos de pastoreo controlado (RAPCA, Junta de Andalucía)

Esta filosofía de "vuelta a lo extensivo" fue descrita magistralmente por José Luis González Rebollar (EEZ-CSIC) en la conferencia invitada en el comentado acto de aniversario de la ETSIAM, recordándonos su famosa frase "para cuerpo, cuerpo...el de la Marylin", recordándonos que llegó el tiempo de lo multidisciplinario, término que no terminábamos de comprender cuando éramos alumnos del "cuerpo de Ingenieros de Montes" en una escuela de Agrónomos.


"Para Cuerpo...el de Marylin" (J.L. González Rebollar, Conferencia XXV Aniversario ETSIAM Córdoba, 11 marzo 2016)

Algunos de mis compañeros con los que hablé en esta reunión de "cuarentones" de la profesión, gestionan fincas públicas y privadas y tenían bastante claro que una finca forestal ni siquiera cubre gastos a no ser que se dedique parte de su superficie al cultivo agrícola. La crisis económica se ceba mucho más sobre los sectores que han sido siempre pobres como el forestal, por tanto, y ante la ausencia de una apuesta decidida por los productos forestales, muchos profesionales se han "rendido" ante la necesidad de transformar sistemas forestales en sistemas agroforestales o, en su caso, recuperar antiguos sistemas agroforestales que llevaban décadas siendo forestales por efecto del abandono de las explotaciones agrarias. 

Estas propuestas implican un fomento de políticas muy orientadas hacia lo agrario ¿a costa de seguir arrinconando los productos forestales o abre la posibilidad de fomentarlos como productos "agroforestales"? ¿eres partidario de transformar parte del paisaje forestal en paisaje "agroforestal" para evitar el efecto de grandes incendios, eficiencia en el uso del agua a nivel de cuenca hidrográfica o adaptación al cambio climático de algunas especies forestales? ¿O por el contrario prefieres seguir diferenciando lo agrícola de lo forestal? En definitiva ¿es necesario recuperar la agricultura en los sistemas agroforestales? o iría más lejos ¿es necesario implantar la agricultura y la ganadería en ecosistemas forestales para adaptarnos al cambio global o creeis que los ecosistemas forestales son más eficaces para adaptarnos a los nuevos retos ecológicos del futuro? Espero vuestras opiniones


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16 comentarios:

  1. Cada vez son más las sinergias que abogan por la visión multidisciplinar en la gestión del Riesgo de incendios. Son muchas las áreas de este y otros países en las que lo que separa las masas forestales de las poblaciones, sobre todo en ámbito rural, son las áreas agrícola-ganaderas, en muchos casos en desuso por los cambios sociales. En ese formato de abandono de cultivos es donde radica parte del problema de la interfaz urbano-forestal. ¿Por qué entonces, aún apenas se cuenta con las Administraciones competentes en agricultura para gestionar preventivamente la gestión del Riesgo en la IUF? Canarias es un claro ejemplo de ello, donde salvo excepciones, se habla de incendios (prevención y extinción), se habla de abandono de las medianías, se habla de problemas agricolas-ganaderos, se habla de profundos problemas socioeconómicos, pero nadie pone a toda esa gente en una misma mesa a hablar del que podría ser el nexo transversal que dé en conjunto la solución a cada uno de esos problemas. Mi TFG de Grado en Seguridad y Control de Riesgos lo hice sobre este tema, y modestamente, creo que la solución pasa necesariamente por unir a todos los sectores sociales. Es el ama de casa, por poner un ejemplo, quien tiene que decidir con su dinero al comprar un queso, o unas "papas", y no otras " de fuera", la defensa activa de su entorno socioeconómico... En definitiva, implantar la Conciencia Social del Riesgo. Mientras no se consiga eso a medio plazo, seguirán siendo insuficientes las medidas, técnicas y materiales de extinción en la IUF

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    1. Gracias José por tu interesante aportación. Efectivamente, el problema es que las propuestas siempre suelen venir de la Administración o de los sectores más poderosos, con lo que muchos actores desconfían y las medidas terminan fracasando a medio y largo plazo. La falta de continuidad de las medidas incentivadoras por parte de la administración tampoco ayudan, nuestros políticos no se enteran que el medio rural es un asunto del largo plazo y que debe ser independiente de vaivenes políticos o restricciones presupuestarias, puesto que el trabajo de año se puede ir al garete con un sólo año sin actividad. Fórmulas como las de Custodia del Territorio pueden ayudar a las comunidades a aunar esfuerzos para resolver problemas locales de forma integrada y que ningún sector se sienta excluido o minusvalorado. Difícil cuestión pero bonita a la vez. Saludos!

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  2. A ver si ahora sí.
    Yo no veo nada mal implantar la agricultura y la ganadería en ecosistemas forestales para adaptarnos al cambio global. A lo mejor no en todos los casos pero en muchos sí. Las "articas" o "artigas" siempre existieron antes de importar la selvicultura alemana. Las articas eran zonas en que durante unos años se cultivaban patatas u otros productos agrícolas. Era a modo de "shifting cultivation" de las zonas tropicales indígenas. Además la selvicultura alemana también lo contemplaba en ocasiones después de la corta final (unos años de cultivo). Y también digo: "los mejores cortafuegos, los viñedos" donde puedan producir. Y en general, los mejores cortafuegos son los mismos montes adehesados, no abandonando el interior de los macizos y tratando solo los cortafuegos perimetrales. Pero los montes adehesados (de Pinus o de Quercus) necesitan de ganadería y/o fauna salvaje. Pero, no nos engañemos, cada vez se consume menos carne y sobre todo menos carne de calidad a favor de la estabulada o la super-estabulada que baja los precios (y la calidad).

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    1. Gracias Domingo, has dado en el clavo con la ganadería extensiva. El ganadero dice "si, perefecto, pero ¿cuánto me pagas por el cabrito?" El mercado es muy cruel con "lo extensivo" y los consumidores implacables con la ausencia de demanda de estos productos. Cambio de mentalidad y de políticas que incentiven, no hay otra.

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  3. En varias zonas del E y SE de Castilla La Mancha la utilización de variedades de almendro más resistentes a las heladas está permitiendo que se recuperen o mantengan tierras de cultivo de la interfaz agroforestal. Estás podrán ser excelentes aliadas como posibles líneas de apoyo y control en maniobras de extinción de Incendios Forestales e incluso para la red estrategica preventiva. Sólo, eso sí, es necesario que se mantenga la actual demanda, precio y régimen de ayudas de este cultivo que lo siga haciendo atractivo para los escasos agricultores que van quedando por estas zonas.

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    1. Gracias Domingo por tu aportación. Efectivamente, recuperar la agricultura de montaña es una alternativa. Los forestales debemos pelear también por incentivar a estos agricultores y, por qué no, proponer pagos por sevicios ambientales al igual que se está proponiendo con el pastoreo controlado ¿qué pensáis? Sería irónico que la agricultura, gran enemiga tradicional de "lo natural" se termine convirtiendo en aliada de nuestros montes. Pero estamos en tiempos de cambio, hay que estar abierto a todas las propuestas.

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  4. Buenos días
    En mi opinión, y desde el punto de vista ganadero, y como gestora de Montes de Utilidad Pública de la provincia de Palencia, no se concibe la desaparición de la silvopascicultuta en la Montaña.
    La ganadería extensiva, q si bien es un recurso tendente a la desaparición, es el principal motor, junto al aprovechamiento cinégetico, de los montes. Se trata, no sólo de una importante fuente de ingresos para las Entidades propietarias, si no un elemento creador y sustentador de la biodiversidad, protector de nuestros montes frente a incendios forestales con el control de herbáceas y matorrales.
    Yo no concibo un territorio tradicionalmente ganadero si este elemento.
    Y, en relación al sistema agrícola puramente dicho, en Palencia existe una figura quizás poco conocida en otros territorios españoles: los roturos en montes catalogados. Se trata de parcelas de cultivo, procedentes de roturaciones de montes en la época de la posguerra, cuando se intentó frenar el éxodo rural.
    Para los forestales, se trata de un problema, ya que, en la época de recolección, las cosechadoras y empacadoras ocasionan incendios importantes, mas si cabe en un paisaje donde las repoblaciones obligatorias de la época franquista, sustituyeron a los montes de quercineas.
    Sin embargo, en la interfaz urbana, sí q considero importante la presencia de cultivos agrícolas, para evitar el típico problema q nos encontramos en el norte de la provincia, donde el monte es colindante con las viviendas, debiendo realizar importantes inversiones de dinero público para llevar a cabo tratamientos selvicolas preventivos en esos cinturones periurbanos.

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    1. Gracias por tu valiosa aportación, los que gestionáis monte sabéis de lo que habláis y los obstáculos a los que hay que enfrentarse cuando se propone recuperar usos tradicionales o implantar nuevas medidas. Me ha parecido muy significativa tu frase "para los forestales se trata de un problema..." ¿no es a veces ese el problema? ¿por qué los agricultores de la zona no ven problema en cosechar con el apero a ras de suelo para evitar chispas y siguen haciéndolo a pesar del riesgo de incendio? ¿por qué no hay un protocolo para avisar de que se está cosechando en zona de peligro y poner las medidas oportunas de prevención? La disciplina marca mucho las prioridades de cada cual, como dijo un profesor "para el martillo todo es clavo" por eso la propuesta de J.L. Gzlez. Rebollar de huir de soluciones disciplinares cuando nos enfrentamos a problemas que necesariamente implican a muchos actores. Gracias de nuevo y encantado de que sigas participando en estos debates. Saludos.

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  5. Estoy de acuerdo con todos los que exponen las bondades de un sistema integral agrosilvopastoral aunque siempre hay determinados matices: los cultivos leñosos como apunta Domingo Calderón son excelentes aliados en la extinción de incendios, pero sin embargo los cultivos de cereal siempre han sido una causa de conflictos e igniciones recurrentes. Tradicionalmente, las zonas más castigadas por los incendios forestales son esas zonas de transición entre lo agrícola y lo forestal, donde las cosechadoras, las quemas agrícolas, las rencillas o la simple actividad humana han provocado numerosos incendios; frente a las zonas de clara dominancia forestal con menos fuegos. Pero quizá parte de la solución sea la que se plantea en algunos de los post: dejar de considerar lo agrícola y lo forestal como antagonistas y hacer un enfoque conjunto en forma de sistema agrosilvoastoral con gestión multidisciplinar.

    Pero voy a ponerme pesimista, quizá para ampliar el debate: Lo de un sistema agrosilvopastoral integral suena genial ¿pero es quizá una utopía?¿Es posible conciliar intereses y objetivos? E incluso iría algo más lejos: ¿hasta qué punto puede (incluso debe) una administración sujetar un cambio social tan grande como es el éxodo rural y el abandono de las practicas rurales tradicionales por los combustibles fósiles?¿Cual es el límite que podemos asumir como sociedad para intentar mitigar este cambio social de abandono rural y de intensificación de las explotaciones ganaderas? Es fácil proponer soluciones desde nuestros despachos en las urbes cuando lo complejo es hacer que la gente siga queriendo permanecer en dichas zonas rurales o cuando la única alternativa de estas personas se convierte en vivir de subvenciones que siempre llegan tarde o fluctúan cada cuatro años.

    Sinceramente, no tengo claro la solución al problema, pero si lo agrícola y ganadero es rentable y lo forestal deficitario, quizá el enfoque agrosilvopastoral sea una posible solución.

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    1. Gracias, como siempre tus aportaciones muy enriquecedoras, máxime viniendo de un profesional de la gestión forestal. Saludos

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  6. Me ha llamado mucho la atención el que se incluya el ganado dentro de este enfrentamiento agricola vs forestal, me ha llamado la atención porque es una parte muy importante y que creo que no se tiene mucho en cuenta. En la Sierra de Cazorla, y en muchas otras zonas del este de Andalucía, se esta empezando a aplicar desde hace algunos años un programa de subvenciones para que el ganado controle el pasto y matorral. El objetivo es la realización de cortafuegos con el propio ganado, la relación se establece entre el pastor y el agente de medioambiente que hace el seguimiento o peritaje de dicha subvención. El pastor recibe un pago extra, el agente reduce el peligro de incendios y el bosque esta seguro, además se reduce la presión por la ausencia de pastos.
    Por otro lado tampoco puedo olvidar las dehesas, sistema agrosilvopastoral por excelencia en la península, y que promueve mucho turismo rural. Se realiza un aprovechamiento forestal de las bellotas, el corcho y la madera, el ganado tiene pasto en abundancia, hasta bien entrado el verano (bajo el dosel de los arboles) y si el ganadero lo gestiona bien, le puede abonar muy bien alguna zona que le interese para el cultivo. Puro equilibrio.
    Quizás esto sea necesario para el monte, un poco de equilibrio y de cariño entre todos. Nadie que vea el fuego y los incendios como una forma de luchar contra la naturaleza y el bosque, sino que lo protejan porque de él pueden salir muchos productos y servicios. Menos sobreprotección de nuestros montes, que la gente pueda aprovecharlos, que pueda "gestionarlos" (dentro de lo lógico). Posiblemente el agricultor que linde con un terreno forestal y lo vea dia tras dia, año tras año, este deseando que este se limpie y se arregle ¿por qué no servirse de esa mano de obra con el objetivo de impedir más incendios? ¡El posiblemente lo hará encantado!Lo que hay que impedir es que se le pase por la cabeza el meterle fuego a esa linde, porque si se le ocurre una vez se le podrá ocurrir otra.
    Como ha dicho antes el compañero José Heriberto, es cuestión de poner a todas las partes en la misma mesa, y que se produzca ese equilibrio.

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    1. Gracias por tu aportación. Simplemente comentarte que el "guiño" al programa de pastoreo controlado en Andalucía lo había hecho incluyendo algunas fotos de la RAPCA en la entrada. Efectivamente el pago por servicios ambientales puede ser una opción para completar las rentas del ganadero en extensivo y los programas de Custodia del Territorio una opción para la conciliación de intereses. Aquí te dejo mi opinión más extensa sobre este tema http://fuegolab.blogspot.com.es/2014/02/prevenir-incendios-pagando-quien-cuida.html

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  7. En mi provincia (León), y más concretamente en la comarca que vivo (la maragatería), el ganadero es un “espécimen en peligro de extinción”.

    La mayoría de la población activa “huye” del monte , la ganadería y la agricultura. Las personas jóvenes que he conocido en el sector forestal están por vocación.

    He visto “evolucionar” algunos de los montes de mi zona: En general, monte bajo, frecuentemente decrépito o poco vigoroso, siendo las especies forestales más habituales robles, chopos, y especies de ribera. Quedan vestigios de praderas y pastizales como memoria de una ganadería “agonizante” , existiendo una superficie importante de matorral (jara, escobas, tomillo, brezo,espinos ...) y gran cantidad de combustible muerto formado por matorral, ramas, árboles...
    E l ”escenario” , es reflejo de un abandono (hay quién lo llama la alternativa de la “no gestión”) y preludio de una representación teatral con tintes dramáticos.

    En el otro extremo, se encuentran SUPERFICIES DE ALGUNAS dehesas de Huelva y de Badajoz que visité. Quedé “horrorizada” de ver los efectos notables en el suelo (erosión, escorrentía, encostramiento,…) y vegetación (ramoneo, cuando la había por que en algunos sitios parecía asfalto) como consecuencia de tal carga ganadera.
    Es decir, estoy totalmente de acuerdo cuando en los comentarios se aboga por el equilibrio. Creo que el trinomio “ Ganadería, agricultura y forestal” son, en equilibrio, tres “ingredientes” necesarios para un beneficio en común (ECONÓMICO,SOCIAL Y AMBIENTAL) <--->[DESARROLLO RURAL]

    En cuanto a la alternativa, está claro que la política a adoptar depende del caso y la zona.
    Para mí, personalmente, el reto como profesionales no es por cuál política decantarnos, sino, la posibilidad de que se pueda llevar a cabo. Ejemplo, en la comunidad autónoma que vivo actualmente (Castilla y León), tan envejecida y despoblada. Si la mayoría de la población activa vive en la ciudad, desconoce la realidad que se vive en el medio rural y no hay intenciones de vivir del sector primario. ¿Con qué mano de obra se va a transformar el paisaje, a recuperar la agricultura en sistemas (agro)forestales o implantar agricultura/ ganadería en ecosistemas forestales?


    ¡Saludos!

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    1. Gracias! Me alegro de verte por aquí además de los contactos tuiteros. Tu testimonio como vecina de área conflictiva deja patente lo que sentís muchos de vosotros/as al ver cómo cambia el paisaje que os rodea en tan poco tiempo.
      Efectivamente el abuso de las prácticas agrarias ha generado más erosión que cualquiera de los errores que se hayan cometido en el sector forestal, pero precisamente ahora sabemos qué hay que hacer para evitarlo. Esperemos llegar a un equilibrio y a una explotación de lso recursos que permita proteger nuestros bosques, pero para ello hay que empezar por una política agraria y forestal decidida...y eso aún no ha llegado

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  8. diversificar, respetando el equilibrio de los ecosistemas y humedales que retienen el agua e implementando el silvopastoreo con cercas vivas de frutales y maderables.

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    1. Totalmente de acuerdo, ahora hay que ponerse a recuperar el pastoreo (los pastores) donde ya se han perdido y trabajar con pastores y agricultores (donde aún quedan) para trabajar juntos en la conservación...y encima posibilitar que puedan ganarse la vida dignamente...los urbanitas debemos asumir que esto no es posible sin inversión pública en nuestras áreas rurales. Es necesario un cambio de tendencia porque lo "agro" es una posibilidad de empleo y de vida digna pero no hay ningún político que le meta el diente a este problema, sin cuya solución se hace difícil la prevención eficaz de los incendios y las posibilidades futuras de convivencia con el fuego. Porque esta es la otra "pata" de la cuestión: debemos re-educarnos en convivir con el fuego para evitar los severos daños producidos por los incendios en nuestros bosques.

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