viernes, 11 de octubre de 2013

El silogismo de la biomasa y la prevención de incendios

Aún recuerdo con cierto repelús los problemas de lógica del instituto. Lo único que retuve con claridad fue aquello del silogismo aristotélico afirmativo: si A implica B y B implica C entonces A implica C. Este sencillo problema de lógica tiene una fuerte repercusión en la vida diaria. La sociedad globalizada basada en la comunicación audiovisual, el marketing y la publicidad se ven constantemente bombardeadas por él (y otros algo más complejos pero que no percibimos tan intuitivamente), hasta el punto de que cualquier argumento presentado de esta manera lo entendemos como "lógico" y por tanto verdadero. Incluso en el mundillo profesional los mensajes corren como la espuma y cuanto más sencillos y lógicos sean más calan en las personas y también en los políticos que se sirven de ellos según sirvan a sus intereses (perdón, a los intereses de los ciudadanos que representan). Uno de los frentes de batalla del mundo forestal en los últimos años es reivindicar el fomento de la explotación de la madera para obtención de energía. Para destacar alguno de sus beneficios indirectos se suele aplicar el siguiente silogismo: si el peligro de incendio disminuye extrayendo biomasa y la extracción de biomasa se puede usar para obtener energía, entonces la obtención de energía procedente de la explotación de biomasa forestal implica prevención de incendios...elemental querido Watson ¿o no?

Fuente

Desglosemos el silogismo para analizar dónde puede tambalearse y dónde es sólido:

Proposición A: El peligro de incendio disminuye extrayendo biomasa

Como ya hemos comentado en anteriores entradas, para que haya un incendio se necesita oxígeno, calor y vegetación. Por tanto cuando el fuego ya ha empezado, el calor lo produce el propio incendio, oxígeno hay por todas partes y sólo si hay suficiente biomasa vegetal el fuego sigue activo: si no hay biomasa no hay fuego. Esta es la base de la gestión de los combustibles para prevenir incendios y de las operaciones de extinción mediante ataque indirecto. Pero ¿vale reducir cualquier tipo de biomasa vegetal? Los redichos de la ciencia y la ingeniería del fuego solemos hablar de "combustible disponible para arder", entendido como aquel cuyo tamaño y humedad permite la combustión de la biomasa al verse afectada por el frente de llama. En un bosque ¿toda la biomasa está disponible para arder? La respuesta más visual a esta pregunta es observar lo que queda tras un fuego intenso:

Zona afectada por fuego de copas (experimento de Las Traviesas, Fuenteobejuna, Córdoba)

Como se puede comprobar desaparece todo el sotobosque, la hojarasca del suelo, las hojas y ramillos terminales de los pinos, pero no se consumen los troncos, las ramas gruesas y gran parte de las ramas finas. Quedaos con este dato que pasamos a la segunda proposición.

Proposición B: La extracción de biomasa forestal se puede aprovechar para obtener energía.

Ante la ausencia de política forestal y los vaivenes del mercado de la madera, el fomento de la biomasa forestal es el caballo de Troya que los forestales pretendemos usar para dar solución a la ausencia de gestión de nuestros montes. El loable esfuerzo del colectivo forestal para fomentar la explotación de nuestros montes se topa constantemente con trabas políticas, administrativas, de colectivos ecologistas e incluso de colegas de la profesión y científicos escépticos que temen la sobreexplotación de nuestros recursos naturales. Para contrarrestar esto, los colegios profesionales, empresas, propietarios y ayuntamientos han obtenido fondos para demostrar que hay recursos suficientes y que se puede extraer biomasa de manera sostenible. Como consecuencia de ello (Eduardo va por ti) ahora "una ardilla puede atravesar la Península Ibérica de proyecto en proyecto de ordenación de montes sin necesidad de tocar el suelo" pero la mayoría de ellos están en un cajón esperando a que el gobierno vuelva a primar las renovables o a que nos decidamos a poner calderas de biomasa en todas nuestras casas y edificios.

Fuente

Pero ¿cual es la biomasa que se usa para obtener energía? Pues en teoría valdría toda, pero en la práctica y sin entrar en detalles técnicos, la que tiene más rendimiento y por tanto la que debe abastecer el mayor porcentaje de la planta es la MADERA, esto es, los troncos de los árboles y ramas gruesas que tras triturarlos se queman en las calderas para transformarla en energía eléctrica o térmica. ¿Veis ya por dónde voy? Pues pasemos a la conclusión.

Fuente
Fuente

Conclusión: La extracción de biomasa para obtención de energía previene los incendios

En 2011 tuve la oportunidad de coordinar una jornada de debate en la que se discutió sobre la compatibilidad de la biomasa forestal para obtener energía y la prevención de incendios forestales. Aunque todos estábamos de acuerdo en lo esencial, el argumento más repetido fue que el monte gestionado es el que menos arde. Parecen existir evidencias tanto a favor (siempre se pone de ejemplo los montes de Soria y Burgos) como en contra (los montes gallegos tienen un alto grado de explotación y arden todos los veranos). Los argumentos más sólidos estarían relacionados con los cambios que implicaría en la socioeconomía, el desarrollo rural y por tanto la disminución de la conflictividad y de las causas intencionadas o negligentes de incendios...bueno y de paso disminuimos la biomasa que aumenta mucho el peligro de incendio ¿o no? Esta última "coletilla" ha llegado a plantearse como argumento principal en algunas propuestas, hasta el punto que todos hemos interiorizado que disminuyendo la biomasa (cualquier biomasa) se reduce el peligro de incendios. Hemos incumplido por tanto la regla del silogismo, dando como verdad universal la primera y segunda proposición, cuando sólo eran verdad en parte. Me explico. Si decimos "Todos los seres humanos son en esencia buenos, Hitler es un ser humano, luego Hitler es bueno" el silogismo es correcto pero la proposición A es falsa, por tanto la conclusión también lo es.

Reformulación del silogismo de la biomasa y la prevención de incendios:

"Si el peligro de incendio disminuye extrayendo biomasa disponible para arder (arbustos, hierbas, matorrales, árboles en zonas de alta densidad y acumulaciones de hojarasca) y la extracción de biomasa se puede usar para obtener energía, entonces la obtención de energía procedente de la explotación de biomasa forestal, siempre que incluya el aprovechamiento de la vegetación más implicada en el desarrollo de un incendio, implica prevención de incendios"

Como veis mucho más largo y enrevesado y por tanto no vende tanto como el silogismo anterior pero en definitiva lo podemos resumir en la siguiente sentencia:

"El aprovechamiento de biomasa reduce el peligro de incendios forestales si y sólo si se extrae una parte importante del matorral presente, cambiando significativamente los modelos de combustible"

Es una obligación ética de los profesionales forestales no "vender humo" (nunca mejor dicho) y por tanto debemos advertir que no vale cualquier sistema de aprovechamiento para reducir el peligro de incendios. No lo digo yo, lo dice Aristóteles.



Si te gustan mis entradas te pido tu apoyo en los premios Bitácoras 2015. Sólo tienes que dar a este enlace y validarte ("logearte") a través de tu cuenta de Facebook o Tuiter. ¡Gracias! #Soismicombustible

Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported

10 comentarios:

  1. Esta afirmación que tantas veces he acompañado al discurso de la biomasa en la zona de Valencia, es un hecho plausible en nuestro entorno mediterráneo. Lo que no tengo tan claro es que el aprovechamiento de la biomasa (principalmente madera) no sea una solución a los incendios en zonas donde el crecimiento de esta es menor, como zonas con clima continental en el interior de la península.

    Creo que las soluciones absolutas no son válidas, y sí los estudios de viabilidad de una idea y su aplicación a un determinado problema, ahondando en él de forma absoluta, donde esten incluidas todas sus especifidades.

    Si quitamos fracción de cabida cubierta, ponemos en luz el suelo, y por tanto favoreceremos la aparición de regenerado y matorral de forma incontrolada, que como todos saben, es la correa de transmisión de los incendios en nuestros ecosistemas mediterráneos.

    ResponderEliminar
  2. Podemos llamarlo "aprovechamiento de biomasa orientada a la prevención de incendios en zonas estratégicas de gestión" (sic)... A lo mejor por ahí se cumple el silogismo, aunque es posible que la rentabilidad se caiga por el camino.
    De acuerdo con Raúl: ciertos "grises" pueden ser buenos aliados.
    Por otro lado, insisto con las cortas a hecho y aunque se entre en luz, creo que no es lo mismo. Buena entrada!! Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desgraciadamente un aprovechamiento de biomasa exclusivamente orientado a la prevención no es rentable en las condiciones españolas y probablemente sea absurdo. La prevención de incendios debe ser transversal en la gestión de nuestras masas, cuyos objetivos principales deben seguir siendo la sostenibilidad económica y funcional. En este punto no coincido con el tema de las cortas a hecho. No considero que se puedan convertir en zonas estratégicas de gestión, puesto que son zonas en regeneración y por tanto las más sensibles del sistema. Si las usamos como apoyo en tareas de extinción como zonas libres de combustible no atendemos su función principal, que es la de convertirse en masa de porvenir. Además las cortas a hecho en zonas mediterráneas deben ser en rodales no muy grandes (1 ha), áreas que no tengo tan claro que sean seguras durante un incendio. Supongo que tendrá mas argumentos para apoyar este argumento, estaré encantado de debatir sobre esto. Gracias por tu apoyo. Saludos

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. Gracias, para eso estamos, clarificando vamos divulgando. Saludos

      Eliminar
  4. Yo estoy cansado de ver aprovechamientos de madera en los que el maderista no tritura o quema las copas de los fustes cortados, es algo habitual en mi zona. Estaríamos en el mismo silogismo, y eso sin tener que hablar de biomasa, sino de cortas para el mercado de la madera. El resultado es un modelo de combustible mucho peor que el que había anteriormente, por lo que de prevención de incendios, más bien poco. Muy buen post. Desmitificando conceptos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Jose, que alguien harto de patear fuera de la cueva esté de acuerdo con un científico Gollum no deja de ser una satisfacción,,,una gran satisfacción

      Eliminar
  5. Estoy totalmente de acuerdo con tu artículo. Me quedo con el párrafo final de que no vale cualquier aprovechamiento para reducir el riesgo de incendios.
    Yo creo que apostar por la biomasa es una buena alternativa para montes que necesiten intervención y que carezcan de fondos, previo proyecto de ordenación. Si con ello logramos reducir incendios, pues tenemos un extra.
    Y el hecho de que sea utilizado como forma de publicidad y de vender las ventajas de este tipo de aprovechamiento, creo que es inevitable. Siempre hay algún marketiniano dispuesto a agarrarse a cualquier aspecto positivo para vender (aunque venda humo).

    ¡Me gusta tu blog!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marina, escribí este artículo porque veía una deriva "marketiniana" como tú dices, no de algunos, sino de TODO el sector forestal (al menos el más mediático) en ese sentido, y me vi en la obligación profesional de hacer de Pepito Grillo y de paso pasar un buen rato escribiendo, que es al fin y al cabo lo que pretendo con el blog, pasármelo bien e intentar divulgar, que algo quedará :-). Gracias por tu apoyo. También me está gustando cómo estás enfocando tu blog, enhorabuena. Nos encontramos en las RRSS

      Eliminar