sábado, 2 de febrero de 2013

Quemas prescritas: el fuego que ayuda a conservar nuestros bosques


Los incendios forestales son típicos de todas las regiones del mundo en las que hay una época seca bien marcada precedida por una estación lluviosa. Los climas mediterráneos tienen esas características y, por ello, las regiones con mayor peligro de incendios son:

a)    Los países ribereños del Mediterráneo
b)    El SO de EEUU, Mexico y Centroamérica hasta Nicaragua
c)    Chile central
d)    Suráfrica
e)    Australia



Sudáfrica

Tasmania

Chile

En otras zonas del hemisferio norte, como las tundras de Norteamérica y Rusia, el fuego recorre enormes superficies cada año, debido generalmente a rayos. En el Sur las quemas de pastos se convierten en incendios en las Pampas argentinas de miles de hectáreas. Lo mismo ocurre en el sur del Sahara donde el fuego recorre las castigadas sabanas, mantenidas precisamente a causa de estos incendios (más información en Vélez 2009). La agricultura itinerante y el uso del fuego en labores agrarias provoca también  multitud de incendios incluso en zonas tropicales de América, África y Asia. Por tanto, a pesar de que hay regiones donde las condiciones climáticas favorecen la aparición e intensidad de los incendios, es fundamentalmente la mano del hombre la que genera que los incendios forestales estén presentes en muchos de los bosques del planeta, obligándonos a “convivir con el fuego” (se ruega consultar Myers 2006, es muy esclarecedor).

Distribución mundial de los incendios forestales
En diversos medios de comunicación se escucha a nuestros políticos y técnicos decir aquello de “tenemos incendios porque nuestros montes están sucios” o como consecuencia de ello “debemos limpiar nuestros montes para prevenir incendios forestales”. Estos términos proceden del concepto agrario “limpiar” que en el ámbito forestal se suele aplicar  a “desbrozar” la vegetación arbustiva y que está bastante popularizado en nuestro mundo rural. A los que nos dedicamos a los incendios forestales, en lugar de “limpiar” ahora nos gusta decir “gestionar el combustible forestal” (forest fuel management). Cuando se aprovechaban nuestros montes (lo digo en pasado porque esta actividad desgraciadamente está a extinguir) se desbrozaba y aprovechaba la biomasa de manera que los incendios, que siempre se han producido, eran de pequeño o a lo sumo mediano tamaño, compatibles en general con la regeneración de los ecosistemas afectados. El abandono rural ha generado que sus habitantes hayan visto proliferar los matorrales en los últimos 40-50 años por efecto de los incendios repetidos y la falta de aprovechamiento, percibiendo este paisaje como “sucio”, ya que siempre han asociado a un monte “limpio” a aquel dominado por pastizales para el ganado, bosques huecos (dehesas) o bosques densos con baja cobertura de vegetación bajo copas, todas ellas estructuras vegetales que son consecuencia del uso y aprovechamiento de nuestros montes.

Rodenal de Guadalajara (España, años 1960)


Alicante (España años 1960)

Córdoba (España, años 1970)
Para que se produzca un incendio debe existir el combustible que va a arder pero sobre todo, la fuente de calor que provoque el fuego. En los ecosistemas naturales no manipulados por el hombre esta fuente de calor es siempre el rayo o las erupciones volcánicas, pero en los que tradicional e históricamente ha intervenido el ser humano, como es el caso de la cuenca Mediterránea, lo más habitual es que el fuego sea debido a una fuente de calor manipulada por el hombre o consecuencia de la actividad humana.

Indonesia
Debemos resaltar que la característica más importante para considerar a un fuego como “incendio forestal”, es que debe propagarse sin control. Ello provocará entonces un avance del fuego a través del terreno forestal que terminará cuando alguno de los factores implicados en el comportamiento del incendio (topografía, meteorología, combustibles) desaparezca. Es más, aunque conozcamos de manera aproximada cómo se podrá comportar el fuego según los factores presentes (modelos de comportamiento del fuego disponibles), la intensidad y velocidad de propagación del mismo puede hacer imposible su control para los medios de extinción.

Incendio fuera de capacidad de extinción (Islas Canarias, España)
Desde el punto de vista de eliminar la fuente de calor, o sea, incidir sobre el aspecto social del problema, la solución a largo plazo se aborda mediante métodos legales de restricción ante determinadas prácticas o con campañas de concienciación, educación y conciliación de intereses, tanto en el mundo rural como urbano. En cuanto al aspecto ecológico, solamente los factores relacionados con la acumulación de combustibles forestales son susceptibles de intervención ya que los aspectos meteorológicos y topográficos no son manipulables, máxime en un contexto de cambio climático donde la meteorología puede ser cada vez más impredecible.

A la vista de lo expuesto desde las instituciones correspondientes se están llevando a cabo campañas de concienciación y elaboración de disposiciones legales que supongan restricciones al uso del fuego. A su vez se están elaborando proyectos y planes para ordenar el combustible forestal de manera que la incidencia del incendio sea lo más pequeña posible, pero ¿cómo eliminamos la fuente de calor?, ¿las medidas legales y de concienciación son suficientes para anular siglos de cultura del fuego? En definitiva, ¿son eficaces las medidas tomadas hasta el momento?


Trabajos de extensión agraria, concienciación y conciliación de intereses (equipos EPRIF, MAGRAMA, Gobierno de España)
La ausencia de gestión no es una opción, o en su caso, ejercer una tarea exclusivamente de vigilancia y extinción (intentar excluir el fuego de nuestros ecosistemas). Esta medida de actuación no está resultando efectiva y por el contrario está agravando el problema ya que deja sin solución el importante componente sociológico del fenómeno del incendio forestal y estamos eliminando el fuego de muchos ecosistemas adaptados a cierto régimen de incendios. Además está aumentando la acumulación de combustibles forestales, con el riesgo consiguiente de la incidencia catastrófica de grandes incendios que podrían afectar a zonas de alto valor ecológico.


Por tanto, las quemas prescritas son una herramienta a tener en cuenta en la solución de los distintos problemas que atañen a los incendios forestales. Es una técnica más económica que el desbroce, es compatible con la mayoría de nuestros ecosistemas y se ha mostrado eficaz para solucionar los conflictos de intereses en el uso del fuego en las zonas rurales con tradición del uso de esta herramienta.


Definimos la quema prescrita como la aplicación controlada del fuego bajo condiciones especificadas por los parámetros ambientales en un área determinada, fijando de esta manera la fecha, intensidad del fuego y cantidad de combustible forestal a eliminar para atender a los objetivos propuestos.

Por tanto es el uso del fuego en una zona concreta, para satisfacer unos objetivos determinados y lo que es más importante, utilizado de manera científica de forma que las características meteorológicas, topográficas y de modelos de combustible presentes nos van a determinar la época del año, la intensidad del fuego y la velocidad de propagación necesaria para cubrir dichos objetivos bajo criterios de seguridad, control dinámico-energético, compatibilidad ecológica y eficacia preventiva.

El rigor científico-técnico de la quema prescrita es lo que la diferencia de la quema controlada, donde sólo se elige el lugar y el momento de quemar una zona preseleccionada y nos limitaríamos a estimar los medios necesarios para su control en caso de contingencia. Sólo se tiene entonces un conocimiento aproximado de la intensidad desarrollada y de la cantidad de combustible que se va a consumir, con lo que la consecución de objetivos queda mucho más incierta. La quema prescrita supone una definición de objetivos, una planificación de las condiciones meteorológicas y de combustibles más apropiada (lo que se denomina ventana de prescripción, RX Window) para cumplirlos y una evaluación y seguimiento adecuado que retroalimente futuros programa de quema.

Quemas prescritas en Gran Canaria, España

Alaska

Aviso de quema

















En EEUU, Canadá y Australia los forestales llevan utilizando el método del fuego prescrito desde hace años, pero no todo estuvo tan claro, al igual de lo que ocurre hoy día en muchos sectores de la ciencia y la gestión forestal en España. La descripción que hace Harold Biswell del proceso llevado a cabo en EEUU nos resulta sorprendentemente familiar para los que hemos tenido una formación forestal en España. La selvicultura en Europa ha estado muy influida por la escuela centroeuropea, fundamentalmente la alemana y francesa, donde el fuego se entiende como una perturbación fortuita y no deseable para el desarrollo del bosque, al igual que otros daños como los producidos por vientos, aludes de nieve, plagas o enfermedades. Estas perturbaciones son en general una oportunidad para la regeneración natural de muchas masas, al dejar huecos en el bosque que son aprovechados por los nuevos individuos. La selvicultura intenta “imitar” a la naturaleza para “ganar tiempo” intentando conseguir la regeneración de una forma planificada mediante los consiguientes tratamientos selvícolas. En Europa, hasta no hace demasiado tiempo, la ciencia y la gestión forestal se había olvidado de imitar la perturbación más importante de los ecosistemas mediterráneos: el fuego. Igual que el selvicultor intenta imitar un alud de nieve, un vendaval o una plaga mediante la corta de árboles y la apertura de huecos en los bosques ¿por qué no intentamos imitar el efecto del fuego con las herramientas de las que disponemos?


En la próxima entrada veremos qué pasó en EEUU y analizaremos hacia dónde vamos en Europa y en España. El proceso de generalización del uso ordenado y planificado de las quemas prescritas a gran escala en Europa está aún lejos de los programas establecidos en EEUU, Canadá y Australia. No obstante algo está cambiando en la sociedad en general y en los sectores implicados en el uso, la gestión y la protección de nuestros bosques (agricultores, ecólogos, ecologistas, forestales, ganaderos y en los últimos tiempos residentes en urbanizaciones) ya que se percibe cada vez más consenso en que los incendios forestales es un reto para la conservación y sostenibilidad de nuestros bosques ante el ya presente cambio global. Cada vez hay más consenso en que no actuar (no gestionar) se ha mostrado como una opción ineficaz para prevenir estos incendios. Cada vez hay más consenso en que el fuego, el fuego prescrito por el ser humano y no provocado por nuestra actividad, puede ser una alternativa eficaz para gestionar nuestros ecosistemas, conservar nuestros bosques y prevenir los efectos socioeconómicos y ecológicos negativos de los grandes incendios. 

Este post participa en la XX edición del Carnaval de Biología, que hospeda Multivac42 en su blog Forestalia

Si os gustan mis entradas podéis apoyarme en los premios Bitácoras 2014 en la categoría de Ciencia, el mundo forestal y medioambiental debería estar bien representado aunque compitamos contra los gigantes de la ciencia básica. Gracias como siempre por vuestro estímulo.


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2 comentarios:

  1. es una pena que los bosques deban quemarse por descuidos humanos... le dejo un link sobre informacion valiosa contra incendios

    http//extintoresdemexico.com

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  2. A menudo existe una normativa de gestión de proteccion civil en cada país, activas y las políticas pasivas. A veces, el gobierno local aprobó disposiciones adicionales para ajustar la legislación nacional a la naturaleza especial de su territorio.

    En los edificios residenciales, comerciales y administrativas y la empresa reglamentos técnicos códigos de construcción de seguridad contra incendios mexico DB SI documento básico ", en términos de seguridad contra incendios", mantenimiento de extintores es el requisito de aplicación. Antes de que se adopte DB SI, un requisito previo importante para la construcción, incendios (NBE-CPI-96) fue suprimida a partir del 29/09/2006.

    En México NOM-002-STP-2010 "fuego en el lugar de trabajo", que es un requisito obligatorio en este país, en caso de cualquier lugar de trabajo, los requisitos mínimos de proteccion civil jalisco con el fin de evitar que esto incendios que ocurren, si llegaran a seguir preparando apropiadas de contingencia. La última versión de la legislación entrará en vigor a partir de 2011.

    mas informacion http://extintoresguadalajara.com.mx

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