domingo, 8 de abril de 2018

¿Por qué en los organismos de investigación estamos hasta las narices?

Sí amigos y amigas. Hoy toca ponerse en plan 15 M. Y no porque me haya levantado reivindicativo sino porque llevamos 4 años levantándonos todas las mañanas sin saber si llegará ese día que nos dejen hacer ciencia sin tener que pelear con la burocracia. Una burocracia que, lejos de querer "controlar el gasto" lo que hace es "controlar la vida de las personas" que trabajamos en la administración en general y la actividad científica en particular. Ahora nos toca a nosotros. Han llegado #Los300INIA

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Si algo diferencia a los funcionarios que trabajamos en ciencia de los demás es que no disponemos de un presupuesto asignado para nuestra actividad científica, de tal forma que la Administración sólo nos proporciona un puesto de trabajo en un despacho con un ordenador (a veces ni eso) y después "búscate la vida" para conseguir dinero para investigar. Bien es cierto que existen convocatorias públicas del Plan Nacional de Investigación y fondos de la UE, pero no son de adjudicación directa, tenemos que COMPETIR por dichos fondos con otros equipos de investigación. Por tanto trabajamos porque queremos. Porque nos gusta. Porque tenemos vocación de servicio público. Porque no queremos estar de brazos cruzados o viendo vídeos de gatitos en horario laboral. Señores/as responsables políticos ¿es eso realmente lo que quieren? ¿Procrastinación? ¿O directamente desidia? ¿Pretenden que sigamos dando una pésima imagen a la sociedad de vagos que sólo están para cobrar el sueldo? Ya sé que me van a responder "No diga usted tonterías, por supuesto que no" Entonces ¿por qué parece que todo lo que hacen para gestionar la ciencia tiende a destruirla? Sí, sí, a destruir el sistema público que nos hemos dado entre todos, no lo olviden, no es un regalo de los políticos, es un bien común, y sólo les dejamos que lo gestionen el tiempo que estén en el poder pero no patrimonialicen el sistema como si debiera ser a su imagen y semejanza: "ruiz" y mezquina.

Las personas que hacemos ciencia "somos la ciencia" en España y desgraciadamente para ustedes, la mayoría de nosotros somos funcionarios. Si destruyen a las personas destruyen el sistema. Y nos están destruyendo con una herramienta administrativa muy muy poderosa: la intervención previa. Queridos lectores, os preguntaréis ¿qué puñetas es eso? Voy a intentar explicarlo lo más sencillo posible. Cuando conseguimos financiación en un proyecto competitivo se nos abre una "caja" en el sistema de gestión con las diferentes partidas presupuestarias, básicamente: personal (para contratar personas con cargo al proyecto), inventariable (para comprar equipos), fungible (material de laboratorio), dietas (comisiones de servicio para salir al campo a desarrollar nuestro trabajo, que por cierto desde hace unos años incluye el dinero del combustible usado en cada viaje). Como veis estas partidas son gran parte de nuestra actividad. Pero ahí no acaba la cosa porque de cada proyecto nos detraen un 20% de la subvención para costes indirectos, esto es, para pagar en parte los gastos generales que generamos: suministros, informática, parque móvil, etc. Con este rollo os quiero hacer ver que el presupuesto del organismo se nutre de una manera importante de los proyectos de investigación y la actividad de los grupos depende totalmente de dichos fondos. Ahora diréis "pues estupendo, os vais gastando el dinero que habéis conseguido de forma competitiva para ejecutar vuestro proyecto". ERROR. Desde 2014 nuestro querido Ministerio de Economía al que estamos adscritos (manda narices) y el Ministerio de Hacienda convertido en todopoderoso adalid de la contención del gasto público, ha convertido a los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) que se supone teníamos autonomía de gestión (Organismos Autónomos), en Subdirecciones Generales supervisadas por UN INTERVENTOR/A de la Administración General del Estado que tiene la obligación de realizar una INTERVENCIÓN PREVIA, esto es, dar el permiso administrativo para realizar cualquier gasto en el organismo comprobando que no existan irregularidades. Algunos dirán que fenomenal, así se controla mejor el gasto público (para ellos la ciencia no es una inversión) y los funcionarios no gastamos en cosas inútiles, o lo que es peor, en cosas científicas que nadie entiende...y menos un interventor/a. Aceptaría "barco" si la intervención fuera ágil y quisiera colaborar con el buen funcionamiento del organismo, pero ¿qué ocurre cuando se devuelven sistemáticamente todos los expedientes porque faltan "comas" en el informe? Pues como es lógico, que los trámites se eternizan y se genera un efecto "cuello de botella" ya que TODA la gestión del OPI pasa por un sólo despacho. Consecuencias evidentes: contratos de personal con cargo a proyectos que tardan entre 6 meses y un año en resolverse, convenios y contratos con empresas del sector que nunca llegan, equipos que se terminan adquiriendo muy avanzado el proyecto o no llegan por finalización de los plazos, etc. Como comprenderéis esto afecta directamente a la creación de empleo, que aunque precaria, existe en el sistema I+D+i. Afecta al desarrollo de los proyectos y los compromisos adquiridos, máxime cuando se trabaja en consorcios con más equipos cuyos resultados se retroalimentan o dependen unos de otros. Afecta a la imagen que estamos dando a nuestros contribuyentes y a nuestros socios de la UE que no entienden por qué hay que devolver dinero de una subvención adjudicada y no ejecutada. Y lo que es más importante: no entedemos por qué quieren desmoralizar, socavar la dignidad, la paciencia y la entrega de un colectivo que, repito, sin el cual, no existiría la poca o mucha ciencia que se haga en este país. 

Yo empiezo a entenderlo porque sé que hay políticos que llevan siendo "inversos de Peter" muchísimos años y ya no saben hacer otra cosa. Han confundido los medios con los fines y por el camino se están cargando los servicios públicos y pretenden destruir a las personas que trabajamos en ellos. Pero no lo van a conseguir porque estamos hasta las narices. Por primera vez en la historia del INIA se han reunido más de 300 firmas #Los300INIA que van a dar mucha guerra junto con el resto de los OPIs que nos uniremos en una estrategia común para intentar parar este sinsentido. Para ello necesitamos de vuestro apoyo en la cuenta de twitter @EnDefensaINIA y que retuiteéis o hagáis comentarios usando los HTs #EnDefensaINIA #EnDefensaOPIS. Muchos de los seguidores de @Fuego_lab ya lo estáis haciendo y os lo agradezco enormemente. Vosotros/as también podéis ser parte de #Los300INIA.

¡Síguenos! @EnDefensaINIA

2 comentarios:

  1. No tengo twitter, pero difundiré; cuenta conmigo. Mucho ánimo, y gracias por seguir escribieno, Javier.

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