domingo, 11 de agosto de 2013

"Qué mala suerte: ¡se me ha quemado mi casa en el campo!"

Una de las consecuencias de la sociedad de consumo, el aumento del poder adquisitivo durante un período de crecimiento económico y de la burbuja inmobiliaria, es que la clase media queríamos tener también una residencia de verano o de fin de semana en el monte,... y los bancos y los ayuntamientos nos lo han permitido. Pero sólo unos pocos, los "cansinos" del sector forestal, veníamos advirtiendo que este modelo territorial iba a tener consecuencias muy graves para nuestros bosques, para las personas y sus bienes. No es que seamos más listos que nadie, es que en países como EEUU, Canadá, Australia, Chile, y otros países Mediterráneos como Francia, Italia y Grecia, ya vivían el problema del contacto de zonas urbanas y el monte, denominado Interfaz Urbano-Forestal (IUF). Como no es el momento de decir "te lo advertí", en esta entrada pretendo aportar algunos resultados científicos que sí que muestran la relación directa entre régimen de incendios e IUF y por tanto de la necesidad de tomar conciencia de este grave problema.

Fuente
Un ejercicio muy sano que deberían de hacer todas aquellas personas que viven cerca del monte es darse una vuelta por su urbanización o pueblo y después echar un vistazo en Google Earth para reflexionar sobre dónde viven. Casi nadie se plantea cuando va a comprar una vivienda el riesgo que corre si la compra en una zona con deslizamiento de tierra, en una falla, en el cauce de un arroyo ¿o sí? ¿y cuando la compra con vistas al monte? ¿y cuando la compra "en el interior del monte"?

Horta de Sant Joan (Tarragona)
Navas del Marqués (Ávila)
 San Roque (Cádiz)
Ojén (Málaga)
Robledillo de Gata (Cáceres)
El Escorial (Madrid)
Ejemplos de interfaz urbano-forestal en España analizados con Google Earth en 2007 para clase de I Máster de Ingeneiría de Seguridad frente al Fuego de la UC3M de Madrid. Alguno de ellos ha sufrido incendios en años posteriores y otros los habían tenido en años anteriores ¿os suenan?

Las personas, sobre todo del mundo urbano, pensamos que los ayuntamientos han asumido su responsabilidad dando los permisos de obra correspondiente y que las viviendas están exentas, en principio, de riesgos o al menos se consideran poco probables. Pero lo único cierto en relación a los incendios forestales es que no son un hecho esporádico y fortuito y mucho menos poco probable. Todo lo contrario. Las predicciones de cambio climático y el abandono de los aprovechamientos agroforestales hacen que los grandes incendios sean un hecho SEGURO en prácticamente todo el territorio forestal. En muchas áreas donde por sus condiciones climáticas había pocos incendios y/o eran de baja severidad, aumentará el número y extensión de los mismos. En aquellas áreas donde el ecosistema está adaptado a los incendios, está aumentando la recurrencia, esto es, está disminuyendo el número de años entre incendios sucesivos. Este es el panorama que se encuentran nuestros servicios de extinción...¡¡ójala!! A esta complicada ecuación en un entorno cambiante debemos añadir que ahora a la gente "le mola" vivir en el monte y se les ha permitido hacerlo sin control, o al menos, sin una cultura preventiva adecuada por parte de promotores y habitantes de estas áreas de "Interfaz Urbano-Forestal" (traducción más aceptada del término "Wildland Urban Interface, WUI" adoptado a principios de 1990s por los países anglosajones y que se ha generalizado en todo el mundo).

Dibujo divulgativo de autoprotección en IUF (Australia)
Según el Sistema de Manejo de Emergencias para Incendios Forestales (SMEIF), las prioridades en las operaciones de extinción en un incendio forestal y por este orden son: 1º) Las personas 2º) Los bienes 3º) La masa forestal. Por tanto es fácil entender que cuando existen áreas pobladas en el entorno de un incendio forestal los medios se vuelquen en salvar vidas humanas y bienes (casas, instalaciones agrarias, zonas industriales, etc.) en detrimento de la masa forestal. Esto hace que a veces sea imposible evitar que determinados frentes escapen al control de los servicios de extinción que están concentrados en salvar las zonas habitadas. A ello hay que añadir que estas zonas son a sus vez foco de incendios forestales al concentrar operaciones de riesgo en áreas muy cercanas al monte. Las negligencias más frecuentes son operaciones de eliminación de restos de vegetación (jardines), barbacoas, juegos con material pirotécnico, accidentes con maquinaria, quemas de basuras, etc., que rápidamente se convierten en un foco de inicio. Esta relación bidireccional (incendio que amenaza a zona urbana y actividad urbana que se convierte en foco de inicio) hace que estas áreas sean especialmente sensibles a los incendios forestales y que gran parte de los esfuerzos preventivos de los servicios forestales se centren en ellas.

Fuente
Debido al proceso descrito, existen multitud de evidencias de la relación entre IUF y el régimen de incendios forestales constatado por la experiencia de gestores y combatientes: en las zonas de interfaz hay más incendios y se suelen hacer más grandes ¿o es que ponen las casas donde hay más incendios? Nos propusimos ratificar esta hipótesis con datos en la provincia de Valencia, ejemplo paradigmático de cómo la segunda residencia en el entorno de una gran ciudad en un contexto de crecimiento económico y de burbuja inmobiliaria genera un modelo de crecimiento urbanístico difícilmente sostenible, también desde el punto de vista de la prevención de incendios. Los resultados del estudio, publicados recientemente en Forest Systems, muestran que los términos municipales estudiados del entorno de Valencia (86 municipios de la demarcación forestal de Llíria), presentan tanto más incendios y de mayor superficie cuanta más superficie tengan clasificada como de Interfaz Urbano-Forestal, mostrando la relación directa entre IUF y régimen de incendios. El modelo estadístico generado demuestra que más de la mitad de la variabilidad del régimen de incendios (57%) se puede explicar simplemente por la presencia de los diferentes tipos de IUF en el territorio. Queda pendiente resolver la pregunta: ¿estamos instalando nuestras zonas urbanas en áreas especialmente sensibles a incendios o son precisamente una de las causas del cambio en el régimen de incendios?


Caracterización de la interfaz urbano-forestal y régimen de incendios en el entorno de Valencia (Este de España)

Existen áreas donde hay un régimen natural de incendios causados por rayo (por ejemplo el área de Foia de Bunyol en la zona analizada) y existen viviendas aisladas pertenecientes en general a explotaciones agrarias tradicionales. Lo que ocurre es que estas viviendas son ahora más vulnerables que antaño ya que ha disminuido la explotación de la biomasa forestal que ahora se acumula de forma alarmante en su entorno. Por otro lado municipios agrarios y forestales en el entorno de Valencia (por ejemplo en Sierra Calderona) han optado por un modelo territorial en el que han proliferado las urbanizaciones de segunda residencia en un entorno forestal donde persisten causas agrarias de incendios (quemas de rastrojos, negligencias, intencionalidad con diversas motivaciones) que amenazan de forma recurrente a dichas viviendas y a las que debemos añadir las generadas por estas nuevas áreas urbanas habitadas por personas con poca costumbre en el uso del fuego y sus consecuencias.

Fuente
Si en la planificación y ordenación urbanística de aquellos términos municipales donde existen o se prevean que existan viviendas en contacto con área forestal no se tiene en cuenta el peligro de incendios, los ayuntamientos estarán cometiendo un grave error que lo lamentaremos con vidas humanas, pérdidas económicas y ambientales (de hecho muchos de ellos ya han cometido dicho error, aunque estamos a tiempo de subsanarlo). Si las personas que viven en áreas de interfaz urbano-forestal no toman conciencia de que el privilegiado entorno en el que viven tiene un riesgo y que deben invertir en autoprotección y asumir el coste de la misma, se estarán engañando a sí mismas y estarán descargando en las administraciones una responsabilidad que también es suya. Los servicios de emergencias, bomberos, empresas forestales, servicios de gestión forestal de las Comunidades Autónomas y algunas (no todas) las Diputaciones Provinciales, piensan TODO EL AÑO (no sólo en verano) en la prevención de incendios forestales porque son conscientes del riesgo y la vulnerabilidad de estas áreas. Falta que esta demanda de los profesionales y técnicos expertos en incendios y sus recomendaciones sean asumidas por administraciones locales y sobre todo por propietarios. Tenemos los conocimientos y los medios ¿a qué esperamos para participar en la prevención?. De entre las medidas más básicas se exige la necesidad de cumplir la ley mediante una faja perimetral sin vegetación en el entorno de urbanizaciones. Deberíamos añadir recomendaciones como mantener desbrozadas las parcelas interiores sin urbanizar, setos y jardines bien mantenidos sin acumular vegetación muerta, evitar vegetación cercana a las casas y utilizar materiales que eviten la entrada de calor en las viviendas como el doble acristalamiento. Todas las áreas en esta situación deberían tener un plan de autoprotección y evacuación, que debería incluir la presencia de hidrantes y vías de evacuación bien diseñadas y señalizadas.

Simulacro en Formentera (Fuente)
 De nada sirven estas medidas sin una adecuada educación en emergencias, para lo cual se deberían tener conocimientos básicos en las medidas a adoptar en caso de confinamiento o evacuación por parte de los residentes, siendo necesaria la organización de jornadas de formación e información y simulacros. Por supuesto e igual de importante, evitar actividades de riesgo durante el verano como operaciones con maquinaria (radiales, desbrozadoras, motosierras), quemas de restos de poda, barbacoas y juegos o fiestas locales que impliquen el uso del fuego (antorchas, farolillos, petardos y fuegos artificiales). La demanda de los profesionales forestales, bomberos y las comunidades autónomas es que se haga cumplir la ley y por otro lado que Ayuntamientos, comunidades de vecinos y habitantes en estas áreas tomen conciencia del problema y adopten las soluciones que se les aportan, asumiendo su responsabilidad. Por tanto cuando desgraciadamente se quema alguna vivienda situada en IUF como consecuencia de un incendio forestal, no es cuestión de mala suerte, sino de la falta de adopción de las medidas preventivas adecuadas a lo largo de todo el año, por inacción y NO por desconocimiento del problema y sus soluciones. Como dicen los eslogans de muchas campañas de concienciación en EEUU y ahora en  España: "Todos tenemos un papel para poder convivir con el fuego evitando los incendios forestales" No echemos balones fuera y exijamos a nuestros políticos y a nosotros mismos que la lucha contra los incendios forestales es una prioridad para proteger nuestras viviendas, la de tus vecinos, así como las vidas de sus habitantes y combatientes que se la juegan por nosotros.


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17 comentarios:

  1. Muy interesante el artículo. Me parece oportuno apuntar que en relación con la ubicación de edificios en zonas arboladas el Código Técnico de Edificación establece que "en zonas edificadas limítrofes o interiores a áreas forestales debe haber una franja de 25 m de anchura separando la zona edificada de la forestal, libre de arbustos o vegetación que pueda propagar un incendio del área forestal así como un camino perimetral de 5 m, que podrá estar incluido en la citada franja. (Documento Básico SI-6 Seguridad en caso de incendio. Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación)

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    1. Gracias Alejandro por el apunte legislativo, debemos dejar claro que tenemos los instrumentos legales, falta el impulso político de entidades locales y la toma de conciencia de los habitantes y asociaciones vecinales para hacer cumplir dicha legislación

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  2. Muy bueno Javier, y muy didáctivo. Felicidades. Sólo discrepo en esta frase "Pero sólo unos pocos, los "cansinos" del sector forestal, veníamos advirtiendo que este modelo territorial iba a tener consecuencias muy graves para nuestros bosques, para las personas y sus bienes".

    El colectivo del sector forestal...y expertos y asociaciones del ámbito de la ordenación territorial, arquitectura....y el movimiento ecologista. Sobre los desmanes del urbanismo y la mala ordenación del territorio ha habido muchos colectivos que han alzado la voz.

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    1. Estoy de acuerdo, es que el corporativismo me corre por las venas, je,je. Quizás mi intención en esa frase era resaltar que somos los del sector forestal los que más estábamos advirtiendo las consecuencias de la urbanización en zona forestal en relación con el aumento del riesgo de incendios. El tema de la burbuja y los desmanes de algunos ayuntamientos en relación con la ordenación del territorio y la afectación a los ecosistemas está claro que han sido objeto de los colectivos que citas. No obstante te doy la razón, no ha sido una reivindicación exclusiva de los forestales.

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  3. Javier está bien al artículo, pero me parece parcial el vincular los incendios forestales en la WUI a la burbuja inmobiliaria, y más aún aquí en Valencia, donde la interfaz tiene que ver más con el abandono de las tierras de cultivo aledañas a las poblaciones que a la expansión urbanística desmesurada, y muchas de las urbanizaciones que nos encontramos en los incendios son de finales de los 70 o los 80. La reforma de la PAC y el cambio socioeconómico de ciertas zonas de España han incrementado el problema en mayor grado que las propias urbanizaciones.

    El problema de la interfaz en la zona noroeste es muy grande, pero no sale tanto en los medios de prensa porque la sociedad todavía vive en contacto con el monte, sin embargo en las zonas mediterráneas donde la sociedad se ha "urbanitizado" (valga el palabro) el problema es, o en muchos casos lo hacemos mayor. Valga este comentario como reflexión a tu buen artículo. saludos

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    1. Tienes razón Raúl, por eso mi apunte en el que comparto dos situaciones bien diferenciadas: explotaciones tradicionales sometidas a alto peligro de incendio por abandono de explotaciones vs. urbanizaciones de segunda residencia que conviven con causas agrarias de incendios (se venían instalando desde los 70 pero la burbuja ha hecho que muchos ayuntamientos hayan sido tentados por el dinero fácil en toda España, Valencia es sólo un ejemplo). Ya sé que es simplificar mucho el grave problema pero me parecía más didáctico explicarlo así. Por otro lado el artículo lo he introducido con el tema de la burbuja para que los "urbanitas" que se van al campo en verano tomen conciencia del problema, tanto de autoprotección como de causalidad. Está habiendo muchas causas de incendios fácilmente evitables con un poco de pedagogía. Saludos.

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  4. Excelente artículo, Javier, tanto que lo he pasado a un Word, he corregido las pequeñas faltas y lo he convertido en un PDF que pasa a mi librería de IUF.

    Entiendo tu preocupación de lo que ha sido la burbuja inmobiliaria en lo referente a acercar, o instalar, a los urbanitas en el monte, la gente que pasa allí un fin de semana, o una temporada pero que no cambia el chip, creyendo que aún están en ambiente urbano donde los bomberos en caso de incendio llegarán enseguida a apagar los incendios. Como bien dice Raúl, este no es el único caso en el que la vegetación se acerca a las viviendas, como él bien subraya el abandono de la actividad en zonas rurales y el cambio de uso del terreno es otro de los fenómenos a considerar, si bien en este segundo caso no está tan claro que haya población instalada (en nuestros estudios de IUF en Navarra y Comunidad Valenciana-Castellón, hemos encontrado numerosas edificaciones que no estaban ocupadas) Pero estoy contigo con que sí que es un caso especialmente dramático, por la población que está amenazada y su relación con el paisaje del fuego (gente “desligada” del paisaje, como comentaba Peter Moore en Sevilla WFC 2007)

    Como bien apuntas, el percibir dónde se está viviendo es un buen ejercicio, sobre todo levantar el punto de vista y comprobar que no sólo es nuestra vivienda, si no muchas otras viviendas, y que la vegetación no solamente rodea a nuestra vivienda, se extiende por toda la urbanización y más allá. Pero ese ejercicio, me da la sensación, que aunque sano espantaría a más de a uno. Cuando uno compra en el monte y ve verde no piensa en combustible forestal, piensa en naturaleza, aire puro, aislamiento y tranquilidad.

    Estoy contigo que hemos dejado que esto evolucione a una estructura que ahora tiene difícil solución, y que continúa por inercia aunque bastante mitigado por el parón de promociones inmobiliarias. De hecho pocas urbanizaciones se construirán más, el problema se plantea qué hacer con las existentes. Como me habéis oído decir hasta la saciedad, colocar una vivienda en el monte es provocar una distorsión bestial, especialmente en lo referente a la protección civil y gestión de emergencias.

    Te preguntas si en las zonas de interfaz hay más incendios, yo te puedo corroborar que donde no haya verde, se pone verde. En el reciente estudio realizado en Madrid constatamos que en zonas naturalmente adehesadas, de encina y pasto básicamente, las urbanizaciones se instalan allí donde hay más continuidad de combustible e insertando las viviendas en contacto con la vegetación.

    Otra consideración a tu artículo es en referencia al nivel de fuego que podemos esperar en su entorno y las opciones a su defensa. No hay una zonificación del territorio español con respecto al potencial de fuego que puede desarrollar y las condiciones potenciales de supervivencia de las personas y las viviendas. No hay una zonificación de áreas de exclusión a la edificación (por criterios de imposibilidad de defensa), áreas de construcción condicionada (con medidas preventivas pasivas y activas) y áreas exentas de peligro de incendios. Tampoco conocemos de manera rigurosa y sistemática las relaciones causa-efecto de los impactos de los incendios en personas, animales, viviendas, infraestructuras y otras propiedades. Tenemos experiencias, testimonios, casi-reglas y algunos resultados de investigación, pero no tenemos una capitailización sistemática de este conocimiento, de manera que se recoja de manera rigurosa y sistemática lo encontrado durante y después de los incendios en IUF, la ejecución de experimentos e investigación en laboratorio, con el fin de ir avanzando a la identificación de reglas causa-efecto en personas, viviendas etc.

    [...]

    ResponderEliminar
  5. [...]

    Mientras no conozcamos estas reglas sistemáticamente, estamos dando algunas indicaciones de lo que parece que funciona, como separar el combustible de la vivienda, limpiar el tejado, cerrar las ventanas etc. si bien habría que sistematizar estas reglas para cada escenario posible de fuego, su intensidad, la presencia de humo, pavesas, riesgos dominó etc., y entonces hacer las recomendaciones. Me parece arriesgadísimo hacer generalizaciones, especialmente en los escenarios de fuegos más virulentos. Deberíamos establecer unos límites de eficacia para las propuestas preventivas que se propongan, por encima de los cuales no podemos asegurar la supervivencia de los elementos a proteger. Y aquí invoco de nuevo a la zonificación del territorio y establecer dichos límites.

    En paralelo insisto que sin una legislación que apoye toda la batería de medidas que podemos tomar es difícil apelar solo al sentido común o a la responsabilidad, sobre todo cuando estas acciones cuestan dinero. Es tan frustrante como ridículo que cuando presentas una oferta de un plan de autoprotección y de prevención a una urbanización de varios centenares de viviendas, cuyo valor son varios centenares de miles de euros, te estén racaneando dos o tres mil euros. A esto añadir que las compañías de seguros cubren gran parte de las pérdidas en caso de incendio, ya que no se distingue entre tipos de incendio. Por ello los propietarios hacen el siguiente razonamiento: los incendios ocurren de vez en cuando, posiblemente me ocurra a mí, o no, y si pasa ya me lo pagará el seguro. ¿Para qué voy a gastar ahora dinero en proteger la vivienda? Parece de locos, pero es lo que nos estamos encontrando.

    Ya hemos discutido que además de las fajas perimetrales, que nunca están de más pero que hay que abrir y también *mantener*, hay otras acciones importantes que recaen sobre los propietarios, en particular la presencia de elementos combustibles en los primeros metros pegados a la vivienda. Lo que pasa que el concepto de faja perimetral es fácil de asimilar, y fácil de proponer a una comunidad, con lo que si se hace la percepción que se tiene es que “ya hemos hecho los deberes, ya estamos protegidos” sin tener en cuenta otros factores, como presencia de continuidad de setos inflamables, acumulaciones de combustibles, almacenaje de hidrocarburos etc.

    Pero me parece que estamos incidiendo demasiado en la protección de las viviendas y menos en las personas. En una urbanización ya perfectamente evacuada, las viviendas no tienen a nadie dentro, y se han de proteger para asegurar su integridad. Esto además debería tranquilizar a los propietarios, que no se quedarían hasta el último minuto echando agua con una manguera, ni intentarían acceder a toda costa a su parcela para intentar salvarlas. Y si de lo que se trata es de preparar una vivienda para un confinamiento, las exigencias de resistencia al impacto de llama directa, convección, humo y pavesas son mucho más importantes. Y vuelvo al concepto de zonas de exclusión, en las que no se nos debería ni ocurrir un confinamiento (como he visto repetidas veces, viviendas en medio de una barranca, a media ladera, rodeados de vegetación arbórea y de superficie, sin comunicaciones y con acceso muy difícil) o decir claramente que los cuerpos de extinción y protección civil no pueden asegurar su operación segura para salvar la vivienda o incluso a las personas.

    Todo esto pivota, en efecto, en la concienciación de saber dónde se vive, cuál es el riesgo que se corre y qué obligaciones y responsabilidades tiene cada uno de los actores. Dado que el propietario no va a poner mucho de su parte, es necesario impulsar una legislación robusta y técnicamente razonable apoyado por un código de edificación y urbanización en zonas forestales con riesgo de incendio, basado en el conocimiento y experimentación científica y la capitalización de la experiencia. Sin voluntad política, nada de esto es posible.

    Un día me paso por el Laboratorio del Fuego y discutimos todo esto.

    Un abrazo.
    David Caballero

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    1. Gracias David, todo un honor esta completísima respuesta que en realidad es un post en si misma

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  6. Vamos allla ;) voy a intertar aporta un poco persctiva del Noroeste, o mas concretamente de la fachada atlantica De Galicia donde vivimos en una permanente interfaz de todo con todo. Salvo excepciones como el caso de Aldeanova 2004 y 2006 http://twitter.com/Selvicultura/status/366840459592622080/photo/1 (curiosamente lugar de residencia de algunas de las maximas autoridades en incendios forestales por aquel entonces), la mayor parte de los problemas nos ocurren en vivienda unfiamiliar o agrupaciones mas o menos irregulares de las mismas. Es decir no proceden de una unica promocion que adquiere un gran terrenos, donde se podrian haber planificado previamente las medidas de autoproteccion o donde existen zonas y servicios comunes cuya regulacion corresponderia a la comunidad de propietarios resultante. El caso mas comun es el de parcelas donde autopromotores han edificados viviendas, naves, etc en algunos casos aisladas pero en la mayor parte en aglomerados irregulares donde no existen perimetros claros,, los accesos son complejos y los contactos entre parcelas edificadas, jardines, parcelas no edificados, acaban siendo una geometría casi fractal. Ademas no existe una unidad como en el caso de las urbanizaciones que permite una cierta planificacion previa o posterior.
    Ejemplos: incendio 2011? Entre ames y brion - A Coruña
    http://twitter.com/Selvicultura/status/368655241979236352/photo/1
    http://twitter.com/Selvicultura/status/368655649518796800/photo/1
    Ejemplo: vista de un complejo #iuf en Cangas Pontevedra
    http://twitter.com/Selvicultura/status/368658033242423296/photo/1

    en esta zona la tradicional dispersión de la población ha hecho que los incendios hayan puesto en peligro aldeas desde tiempo inmemorial por ejemplo baste esta noticia de hace casi 100 años http://twitter.com/Selvicultura/status/368660699167223810/photo/1
    No obstante el incremento de la edificación extendiendo irregularmente los tradicionales núcleos

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  7. No obstante el incremento de la edificación extendiendo irregularmente los tradicionales núcleos rurales, el cambio de usos del suelo provocado por el abandono de agricultura y ganadería de subsistencia, el aumento de la expectativa del valor del suelo para edificación, ha complicado hasta niveles intolerables la situación de partida.
    frente a esto la legislación (sobre todo tras el catastrófico año de 2006) ha buscado imponer distancias de seguridad, obligación de de "gestión del combustible" etc. Pese al positivo impacto que causa su promulgación en la opinión publica, la eficacia e estas disposiciones es muy limitada. Los motivos son varios, en primer lugar, la inmensa superficie a la que deben aplicarse esas prescripciones -parecería que unas decenas de alrededor de viviendas, naves y núcleos no es mucho, pero la longitud de los perímetros a aplicar es descomunal. Tampoco la mala calidad técnica forestal de dichas disposiciones ayuda (seria cosa para hablar largo y tendido otro día). Pero la razón mas importante para su fracaso es que ya que cuando se dieron las licencias de edificación no se obligo a que la edificación guardara ningún tipo de distancia sobre las parcelas lindantes, las obligaciones y costes no recaen sobre el propietario del bien a defender sino sobre su vecino que mantiene por acción u omisión vegetación forestal en su parcela y que seguramente era previa ala construcción de la vivienda por la que ahora le obligan a cortar el arbolado o simplemente a desbrozar. Ademas, para mas complicación la legislación gallega incluye al ayuntamiento como responsable de hacer cumplir dichas obligaciones o ejecutarlas de oficio imponiendo los costes oportunos. Obviamente, y mas ahora, los ayuntamientos no tienen capacidad para afrontar tamaña obra, por lo que al final muy poco se lleva a cabo. Pese a ello la maraña de obligaciones y responsabilidades legales esta ahi y cualquier dia algun suceso y entonces veremos por donde sale todo.
    Que hacer entonces? Como dice David, aprender mucho de todo lo que nos queda saber del origen y comportamiento del fuego en el #IUF. No dejar que el problema nos siga aumentando ( aunque la burbuja ya estallo, en algunas areas precisamente eso esta ocasionado que gente venda viviendas urbanas e intente asentarse en casas mas baratas construidas en las parcelas de su familia). No creer que escribir en diarios oficiales distanciasy resposabilidades soluciona magicamente el problema...

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    1. Gracias por tu visión de la IUF en Galicia, que se clasifica en el artículo como edificaciones aisladas o dispersas rodeadas de diferentes grados de agregación de la vegetación. Aunque evidentemente no es comparable Galicia con Valencia, sí lo es la clasificación de IUF de algunas de las zonas del interior de Valencia que corresponden al mosaico fractal que comentas y al que me refiero con otras palabras en el post para contraponerlo con la típica urbanización de segunda residencia, que sería un intermix o zona de edificación densa con los diferentes grados de agregación de la vegetación. De hecho en el modelo que presentamos en el artículo tanto una como otra clasificación IUF son tipologías que tienen alta importancia en la construcción del modelo (altos valores del estadístico VIP o importancia de la proyección de la varianza) y por tanto en su relación con el régimen de incendios.

      Qué razón tienes sobre la legislación y su cumplimiento. Una vez me dijeron a propósito de la restricción de usos en Parques Naturales, que si una nueva Ley, PORN, PRUG o similar coloca de hecho en la ilegalidad a todo aquel que circule por el monte (paisano o visitante) al llevarse una piedra a su casa de recuerdo por aquello de la conservación del patrimonio geológico, es que la Ley es ineficaz y por tanto inútil. Como bien comentas esto está pasando con la IUF: si la Ley no se puede hacer cumplir por ir en contra de la cultura de la zona, no ser retroactiva y además su ejecución se deja en manos de ayuntamientos sin medios (y algunos a lo mejor sin ganas) para llevarlo a cabo, esa Ley no sirve. Si además se apoya en criterios que se pueden superar técnicamente como comenta David (no hay que desbrozar todo en todos sitios, se puede priorizar en función de índices de vulnerabilidad), nuestros políticos deberían ser menos populistas y escuchar a los que saben de esto (por ejemplo David Caballero y otros buenos especialistas en IUF en España) para mejorar en lo posible tanto las leyes como sus posibilidades de hacerlas cumplir.

      Gracias de nuevo por tus comentarios, enriquecen las entradas y amenizan a la audiencia.

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  9. Qué interesantes reflexiones sobre la IUF gallega, y qué difíciles situaciones nos pintas! Fíjate que cuando hicimos el primer catálogo de situaciones de interfaz, año 2005-2006, describimos el "caso gallego" como uno de los más seguros, cuyo patrón era muy sencillo: una casa rural en medio de una pradera y siempre alejado del terreno forestal, un patrón que vimos repetido en la cornisa cantábrica y Navarra, pero que por desgracia sólo era un espejismo. Al bajar al terreno nos percatamos que muchos de esos terrenos que en su día eran praderas hoy estaban invadidos por el toxo y otros matorrales, y que las tierras de un mismo propietario, cuya vivienda estaba alejada del terreno forestal, se dividían entre los hijos una vez fallecido éste, con nuevas construcciones en estas mini-parcelas y acercando cada vez más las viviendas al monte. Además, observamos cómo los materiales de construcción eran cada vez más actuales, y por tanto dejando viviendas más vulnerables, nada de construcciones sólidas de piedra con ventanucos, en su lugar grandes casas de ladrillo y ventanales, en situaciones muy expuestas al combustible. Es muy necesario hacer una revisión detallada del estado de la IUF en Galicia y en general del noroeste para actualizar un verdadero mapa de riesgo por incendio forestal.

    Salud
    David Caballero

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    1. Gracias de nuevo David por tu llamada de atención sobre este grave problema cuyas consecuencias quedaron patentes en la trágica semana de 2006.

      Un abrazo

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  10. Estando de acuerdo con el fondo del mensaje y su reivindicación, creo que el tono recriminatorio hacia la gente y algún comentario coloquial desvía la atención sobre lo esencial. Creo que se puede ser igualmente contundente y generar concienciación sin usar esos recursos. En cualquier caso, un apunte muy interesante.

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    1. Gracias Josep Lluís por tu comentario. Nada más lejos de mi intención ofender a nadie con mis entradas. Entiendo que la divulgación de este post en momentos posteriores a un incendio de interfaz en el que la gente ha perdido sus casas suena a "recriminatorio" pero mi intención era precisamente dar un toque de atención y mostrar a la gente que vive en el campo que está corriendo un riesgo importante y que realizando unas medidas básicas de autoprotección podría salvar la vida o su propiedad. Las licencias coloquiales van "de fábrica", este blog es personal y quiero huir del encorsetado mundo de la publicación científica que obliga a ser serio incluso con las cosas divertidas. Yo me permito quitar hierro a muchas cosas serias usando ironía y humor que entiendo que no guste a todo el mundo, es un riesgo que prefiero correr aunque admito que a veces "juego con fuego" ;-) Saludos

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